La verdad es aquello que es real...
El individuo decide la realidad de su mundo basado en su verdad…
La realidad es solo lo que la mente quiere que sea
Another world - M.C.Escher
La vida, el sueño de la consciencia
Lo que experimentamos como realidad es una ilusión construida en nuestro cerebro. Nuestra memoria tampoco es de fiar, no funciona como un disco duro, ni tan siquiera sabemos donde se almacena esta información. Para conseguir un recuerdo coherente el cerebro rellena los huecos de la memoria con contenidos imaginarios e irreales, otras veces almacenamos información inconsciente que se oculta hasta que cobra sentido, saliendo a la superficie en forma de "revelación".
Nuestro cerebro, un ordenador que procesa y crea información
Cada segundo de nuestra vida recibimos enormes cantidades de información (el cerebro solo puede procesar una mínima cantidad de ella), referida al medio ambiente, al tiempo y nuestro cuerpo. Así pues, lo que consideramos la Realidad, es decir, aquello que vivimos, es sólo una mínima parte de lo que en realidad está ocurriendo.
¿Cómo se filtra toda esa información?
A través de nuestras creencias: el modelo de lo que creemos acerca del mundo, se construye desde lo que sentimos en nuestro interior y de nuestras ideas. Cada información que recibimos del exterior se procesa desde las experiencias que hemos tenido y nuestra respuesta emocional procede de estas memorias. Por eso, los malos recuerdos nos impulsan a caer en los mismos errores.
Drawing hands, M.C.Escher
¿Cómo romper con esos malos hábitos del pensamiento?
El cerebro crea esas redes a partir de la memoria: ideas, sentimientos, emociones. Cada asociación de ideas o hechos, incuba un pensamiento o recuerdo en forma de conexión neuronal, que desemboca en recuerdos por medio de la memoria asociativa. A una sensación o emoción similar, reaparecerá ese recuerdo en forma de idea o pensamiento. Hay gente que conecta “amor” con “decepción” o “engaño”, así que cuando vaya a sentir amor, la red neuronal conectará con la emoción correspondiente a cómo se sintió la última vez que lo sintió: ira, dolor, rabia, etc. Así si practicamos una determinada respuesta emocional, esa conexión sináptica se refuerza. Cuando aprendemos a “observar” nuestras reacciones y no actuamos de manera automática, ese modelo se rompe”. Aprender a “ver” esas asociaciones es la mejor manera de evitar que se repitan: la llave es la consciencia (el conocimiento).
Nuestro cerebro nos engaña
Cuando recordamos, pensamos, soñamos o percibimos, nuestro cerebro finge, trasforma y falsifica con un propósito: dar forma "sentido" a nuestra realidad. Para conseguirlo suple la información que le falta por medios desconocidos o inventa y fantasea. Lo importante es que la realidad se nos presente con un sentido completo y coherente aunque la información no sea exacta, desechando cualquier realidad incompleta (sin sentido) aunque sea cierta. De esta forma se consigue una sensación de control y seguridad sin la cual correríamos riesgos (desequilibrios). Por ello es primordial para nuestro cerebro contarnos una información consistente antes que una verdadera, es decir nos proporciona el mundo que necesitamos no el real, eliminando cualquier anomalía.Nuestro cerebro nos engaña
La verdad nos ara libre.
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